Ensayo académico aborda la importancia de garantizar la educación sexual integral en la educación preescolar e inicial

El artículo “La agenda pendiente de la educación inicial y preescolar en México: sexualidad integral”, fue elaborado por Fernando Salinas-Quiroz y Adriana Leona Rosales Mendoza, de la Universidad Pedagógica Nacional de México

ABr

El ensayo “La agenda pendiente de la educación inicial y preescolar en México: sexualidad integral”, de Fernando Salinas-Quiroz y Adriana Leona Rosales Mendoza, de la Universidad Pedagógica Nacional de México, aborda la necesidad de incorporar la educación sexual integral en la educación inicial y preescolar en México.

En esta publicación, se analizan normas y programas de educación sexual dirigidos a estudiantes de cero a seis años en la región, destacando que en México la inclusión de esta materia educativa ocurre solamente a partir de la educación primaria, a diferencia de lo que sucede en Argentina, Chile, Colombia, Cuba, Guatemala, Nicaragua y Uruguay, países donde se han diseñado e implementado programas de educación sexual para la educación inicial y preescolar.

El texto señala la importancia de empezar la educación sexual integral ya en la primera infancia, dado que los primeros vínculos afectivos se construyen en el entorno familiar, y de ahí se extienden y amplían a otros espacios. “La sexualidad es un proceso que particularmente en los primeros años requiere del acompañamiento de figuras sensibles que funcionen como base de seguridad”, afirma el ensayo.

Según el artículo de Salinas-Quiroz y Mendoza, la promoción de relaciones de base segura entre educador/a e infante genera beneficios importantes en términos de educación sexual, particularmente en la prevención del abuso sexual contra niñas y niños de cero a seis años.

La investigadora y el investigador señalan que la educación sexual integral debe ser capaz de garantizar que: “las niñas y niños conozcan el cuerpo humano y sus funciones sexuales básicas; que reconozcan las distintas expresiones de género y las potencialidades de las niñas y los niños, con miras a desalentar la reproducción de estereotipos de género; que entiendan sobre sus derechos humanos para propiciar que se les respete como personas, subrayando el cuidado de su cuerpo; que desarrollen habilidades para identificar situaciones/individuos poco confiables, y que aprendan a expresar sus emociones y sentimientos para denunciar abusos de poder y violencia”.

Lea aquí ensayo completo, que nos fue enviado por el investigador Fernando Salinas-Quiroz, uno de los autores del texto.

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